jueves, 28 de septiembre de 2017

PUÑALES


Los recuerdos mentales transgreden la lógica
La necesidad humana se enfrenta con el sabio destino

Te indican los designios,
te muestran los caminos,
Los recuerdos vencen,
arrasan, ocupan tu presente.
Y vuelves y siempre vuelves,
y acaso ¿tiene algo de malo?
Y te llaman y te odian,
y tú regresas,
porque así eres
¿Un valiente o un cobarde?, retornas por utopías
Te resistes a seguir avanzando
sin rescatar el polvo de las imágenes
El olor a humedad podrida,
el talento no trabajado,
los amores malditos
No te importe,
no reniegues,
no avergüences,
no des tregua

Retorna,
atrás están los momentos perdidos,
los segundos sin reloj,
los terremotos sin onda expansiva,
regresa, ¡vamos! allí estarás bien,
en la muerte,
en la soledad,
en la lujuria,
en los horrores,

¡vamos!,
¡camina!,
apura el tranco,
ya te están acariciando con puñales.

Héctor Veloso E.

SEDADA


Faltaban sólo doce horas y tú seguías sedada como sombra de luna llena

Creo que toqué el útero de la muerte
mientras violines agónicos explotaban disonantes por tus pulmones cansados

Sé que me escuchaste,
Sé que me sentiste,

que
estabas
sonriendo.



Héctor Veloso E.

ROCES

Siento el mismo aire frío,
los mismos colores agrios,
Adentro escucho ruidos,
son desesperados, pero no lloran
Intento extirparlos,
se resisten,
se ensimisman
Siento el olor ácido en tu boca,
me excito, te excitas
Intento incitarte,
intentas asfixiarme.
Recuerdo que mis muslos se unían a tus tejidos
Mientras se embriagaba un sol nocturno bajo tus sábanas.
Intento demostrar la historia,
pero te resistes a un final
Fuiste un espejo solitario reflejando la muerte.

Héctor Veloso E.

FE EN LA PALABRA



Es solo un hilito,
transparente, 
enjuto, 
desgarrado,
sólo un hilito 
y sangra por los costados,
es un violín adictivo 
produciendo miel emocionante
es un hilito de acero sombrío, 
que hiere a quienes no acostumbran a derramar recuerdos,
es sólo un hilito de fuego 
suficiente para incendiar tu vida,
es sólo un hilito de alma, 
bañado con pinturas de látex lumínico, 
es sólo un deseo sin precedentes,
un ser orgánico desenmascarado por su vergüenza,
un sentido y lúgubre homenaje a la candidez,
a la necesidad de conseguir la llave 
para acceder al antídoto, 
a ese preciado momento de alivio absoluto,
ese pequeño hilito de sustanciosa fe en la palabra,
nada más que en la palabra.


Héctor Veloso. E


CANCIÓN A UN MAMUT


Él se espanta con frases hechas
Él cazado como Mamut debe dinero por toneladas.
Él esgrime una disculpa ambidiestra 
y se revuelca displicente.
Él busca la llave -el estruendo de polillas-.
Él roba y muerde.
No hay vergüenza fresca en los placeres.
Afiebrado por orgasmos calla...
Se rebana la piel profunda, 
pero arranca.
Él cazado como hembra húmeda
Se escandaliza con candados.
Él está con amables grados y miligramos... 
y explota el 14, pulposo, 
se seca la frente y respira.
Es jueves, es temprano, 
es fuerte el trago al llegar a la conciencia.
Él se entiende con pueriles,

No lo hostiguen con verdades.
Tiene seca la estructura, 
Tiene débil la platea.
Encausadle su talento,
Fue agradable su templanza.
Con la palma golpeteadle
Con los labios relamerle
Con la risa descubridle.


Héctor Veloso E.


SEÑOR TESORO

La partida del señor tesoro Será bajo tinieblas Ocupando un trampolín a chorro Para alejarse de los más necios, Él usará la se...